Heart Aerospace completó el primer vuelo del X1, un demostrador eléctrico de más de 23 metros de largo y 32 metros de envergadura. La prueba duró 27 minutos y apunta a validar tecnología para el ES-30, un avión regional híbrido de 30 plazas que la compañía busca certificar para 2031.

El avión eléctrico a batería más grande que haya volado completó su primer vuelo en Estados Unidos y reavivó la carrera por desarrollar aeronaves regionales de menores costos operativos y menor impacto ambiental. Se trata del X1, un demostrador de Heart Aerospace que despegó el 12 de agosto desde el Aeropuerto Internacional de Plattsburgh, en el estado de Nueva York, y consumió cerca de u$s5 de electricidad durante una prueba de 27 minutos.

El vuelo fue realizado con piloto a bordo y sin pasajeros. Según informó la compañía, la aeronave alcanzó una altura de 1.100 pies, equivalente a unos 335 metros, y su sistema de propulsión totalmente eléctrico entregó más de un megavatio de potencia durante la misión.

El X1 tiene 106 pies de envergadura, unos 32 metros de punta a punta de las alas; 76 pies de largo, alrededor de 23 metros; y un peso máximo al despegue superior a 25.000 libras, equivalente a más de 11.300 kilos. Heart Aerospace lo define como el avión completamente eléctrico más grande que haya volado hasta ahora.

Un hito para la aviación eléctrica

La prueba no implica que el X1 vaya a convertirse en un avión comercial. Su función principal es validar tecnología, aerodinámica, procesos de ingeniería y desempeño de vuelo para el proyecto que Heart Aerospace sí busca llevar al mercado: el ES-30, un avión regional híbrido-eléctrico de 30 plazas.

El vuelo se realizó bajo un certificado especial de aeronavegabilidad de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos para categoría experimental. El perfil de prueba incluyó rodaje, despegue, ascenso, maniobras y aterrizaje.

Para la compañía, el dato de los u$s5 de electricidad muestra el potencial de la propulsión eléctrica para reducir costos energéticos en la aviación. Sin embargo, ese número refleja solo el consumo eléctrico bruto del vuelo y no incluye otros costos reales de una operación comercial, como tripulación, tasas aeroportuarias, mantenimiento, seguros o degradación de baterías.

Por qué el modelo comercial será híbrido

El límite central de los aviones totalmente eléctricos sigue estando en las baterías. A diferencia del combustible, que se consume durante el vuelo y reduce el peso de la aeronave, las baterías mantienen su peso aunque pierdan carga. Eso obliga a sumar más capacidad energética, lo que aumenta el peso y exige más potencia para volar.

Por esa razón, Heart Aerospace apunta a un modelo híbrido para rutas regionales. El ES-30 combinará motores eléctricos con turbohélices convencionales alimentados con combustible de aviación. Con propulsión exclusivamente eléctrica la autonomía rondaría los 200 kilómetros, mientras que con apoyo de combustión podría elevarse hasta unos 800 kilómetros.

Ese rango cambia la escala del negocio. Una autonomía de 200 kilómetros limita el uso comercial a trayectos muy cortos, mientras que 800 kilómetros permite pensar en conexiones regionales más competitivas, especialmente entre ciudades medianas y aeropuertos secundarios.

Aerolíneas e inversores detrás del proyecto

Heart Aerospace informó que el ES-30 ya atrajo compromisos de clientes de aerolíneas como United Airlines, Air Canada y JSX. La empresa también aseguró que cuenta con u$s9.400 millones en compromisos de clientes vinculados con el desarrollo de su tecnología y sus futuros aviones regionales.

United Airlines y Air Canada respaldaron públicamente el hito del primer vuelo del X1. Michael Leskinen, director financiero de United, lo calificó como un logro técnico relevante, mientras que John Di Bert, vicepresidente ejecutivo y director financiero de Air Canada, vinculó la inversión con una estrategia más amplia de reducción de emisiones en la aviación.

La compañía sostiene que el ES-30 podría reducir los costos operativos de las aerolíneas regionales en más de 40% frente a aviones tradicionales. Esa mejora estaría asociada a menor gasto energético, menos mantenimiento por sistemas eléctricos más simples, mayor disponibilidad de aeronaves y menor exposición a impuestos o cargos vinculados con emisiones.

El próximo paso será el ES-30

Heart Aerospace construye actualmente el primer ES-30 de preproducción en su planta piloto de Los Ángeles. Las pruebas de vuelo están previstas para 2028 y el objetivo de entrada en servicio fue fijado para 2031.

La empresa también continuará con el programa de demostradores, que seguirá con el X2. El desafío será trasladar el avance tecnológico del X1 a una aeronave comercial certificable, segura y rentable para aerolíneas regionales.

El primer vuelo del X1 marca un avance para la aviación eléctrica, pero también deja claro el punto de equilibrio que busca la industria: la electrificación puede bajar costos y emisiones, aunque en el corto y mediano plazo el modelo más viable para vuelos comerciales regionales parece estar en la hibridación.