La iniciativa reúne a expresiones religiosas, organizaciones sociales, instituciones comunitarias y organismos públicos con el objetivo de fortalecer la asistencia, prevención y restitución de derechos de personas en situación de vulnerabilidad.


La Red Interreligiosa de Protección Integral y Restitución de Derechos de Zárate se presentó formalmente como un espacio de articulación comunitaria, social, espiritual e institucional orientado a promover la dignidad humana, la protección integral y la restitución de derechos.
Bajo la consigna “Unidad, Dignidad, Justicia, Acción”, la iniciativa reúne a distintas expresiones religiosas, organizaciones sociales, instituciones comunitarias y organismos públicos, con la intención de coordinar acciones destinadas a acompañar a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La Red plantea como principio fundacional: “Unidos por la dignidad humana, comprometidos con la justicia social”, y propone desarrollar acciones de asistencia, contención, prevención, acompañamiento y restitución de derechos mediante el trabajo conjunto entre instituciones religiosas, organizaciones civiles y el Estado.
Un trabajo articulado
Entre sus principales objetivos se encuentran el fortalecimiento del tejido social comunitario, la generación de espacios de paz y convivencia, el incremento de la asistencia y contención social, la articulación entre instituciones, la promoción de derechos e inclusión y la prevención de diferentes formas de violencia.
La estructura de trabajo contempla áreas vinculadas con lo Social y Comunitario; Derechos Humanos; Prevención y Protección; Diálogo Interreligioso; Educación y Formación; y Juventud y Familia.
La propuesta apunta, además, a constituirse en una red de referencia en materia de articulación interreligiosa y acción comunitaria, promoviendo iniciativas de inclusión y protección integral.
Prevención y acompañamiento
Uno de los referentes locales, Fernando Parente, explicó a EL DEBATE que una de las prioridades inmediatas será articular espacios de refugio, acompañamiento y restitución social para mujeres y personas vulnerables víctimas de explotación sexual y laboral.
Según señaló, además de la asistencia directa, la Red trabajará en la prevención y capacitación comunitaria, mediante charlas en establecimientos educativos, jornadas públicas y acciones de concientización.
En ese marco, Parente destacó la importancia de difundir la línea 145, destinada a recibir denuncias y brindar asistencia ante situaciones vinculadas con la trata y explotación de personas.
La iniciativa también contempla un esquema de voluntariado integrado por referentes religiosos y profesionales, con el objetivo de complementar la tarea de los organismos competentes y ofrecer acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

Basada en la cooperación
Desde la Red señalaron que su trabajo estará basado en el diálogo, la cooperación y la acción concreta, con la intención de fortalecer la participación comunitaria y generar respuestas coordinadas frente a distintas problemáticas sociales.
La propuesta plantea como horizonte “construir una comunidad más solidaria y humana”, articulando capacidades de diferentes sectores de la sociedad.


























