Esta Navidad tendremos ¿Pan dulce “amargo”?

Por Daniel A. Vogel – Treinta días, para la Navidad. Seguramente apreciaremos todos, el verdadero sentido de estas tradicionales fiestas cristianas, que es la llegada al mundo del Hijo de Dios, el mismo Jesús que nacía en un pesebre de Belén.

Pero de ello, mucho se hablará llegada la fecha. Falta un mes.

Ahora, hoy, nos ocupa la mesa, esa que tendremos para compartir en el momento donde las familias, tras el cumpleaños más famoso, se juntarán para celebrarlo.

Y, no solo es importante la mesa y los convidados, sino que de un tiempo a esta parte, lo es también la fecha, para todos los argentinos.

Porque aquellos días previos de 2001, con el estallido social, con decenas de muertos, los saqueos, el caos social, con 5 presidentes en 10 días, hacen que cada vez que se acerca la fecha de las fiestas de fin de año, los argentinos miremos la situación social, con temor.

Y vaya si observamos ya que en este año, el joven gobierno de Cambiemos ha puesto toda su atención y mirada en lo que serán las mismas en un durísimo 2016 que está terminando sin que “el milagro” prometido en campaña electoral, siquiera ni asome cumplirse.

Nada de pobreza cero, nada de justicia social, nada de no pagar ganancias, nada de recuperar poder adquisitivo que se vio despreciado con una inflación que no solo no llegaría, sino que en el segundo semestre desaparecería, recuperando la economía un crecimiento que, ahora prometen para el 2017.

Lo cierto y concreto está reflejado en los resultados de la encuesta de la semana. Casi la mitad de los “opinantes” cree que las mesas para estas fiestas estarán menos abundantes, otro 7% aún no lo sabe. Solo un tercio, podrá mantener el mismo menú que el año pasado y, una de cada diez personas, asegura que estará mejor que en la misma fecha de 2015.

Estas serán unas fiestas con “pan amargo” señores, deuda moral y social de un cambio que nos prometieron y que hasta hoy, no cumplieron.

AL QUE LE QUEPA EL SAYO…