Por Daniel Armando Vogel — Hola, buen día, feliz domingo. Hemos transitado una semana muy intensa, tanto en el nivel local como nacional e internacional. Nos ocuparemos de algunos ítems recorridos por los zarateños y la humanidad en estos días, sin dejar de mirar lo que viene en la semana que se inicia. Guerras, violencia, leyes, discursos, guardapolvos y tizas para la vuelta a clases, en un verano que, como agua entre las manos, se nos va escurriendo lentamente.
En el plano internacional, empezamos por el ataque en la madrugada del sábado de Estados Unidos e Israel a Irán. Se dice que fue para evitar una escalada nuclear y, si es o no cierto, el tiempo lo dirá. Lo que sí los argentinos sabemos y aún padecemos como una herida abierta es lo que la Justicia argentina determinó: que los atentados contra la AMIA (1994) y la Embajada de Israel (1992) fueron ordenados por Irán y ejecutados por Hezbollah, en el marco de acciones de terrorismo internacional. Ambos ataques dejaron 114 víctimas fatales —85 en la AMIA y 29 en la Embajada de Israel— además de unos 500 heridos, constituyendo los episodios terroristas más graves de la historia argentina.
Estados Unidos e Israel son señalados como responsables de los ataques contra Irán porque ambos gobiernos consideran que el programa nuclear iraní representa una amenaza estratégica y de seguridad internacional, ante el riesgo de que Teherán avance hacia la obtención de armamento nuclear, algo que Irán niega sistemáticamente. Estas acusaciones reaparecen cada vez que se registran explosiones, sabotajes, ciberataques o acciones selectivas dentro de territorio iraní, aun sin confirmación oficial, y se apoyan en antecedentes de conflictos indirectos, operaciones encubiertas y tensiones persistentes, agravadas por el respaldo de Irán a organizaciones armadas como Hezbollah. Israel y Estados Unidos insisten en que no permitirán que se cruce la “línea roja nuclear”.
En el ámbito nacional, la semana fue contundente en el Congreso, cerrando las sesiones extraordinarias para el oficialismo, que logró aprobar por amplias mayorías varias reformas estructurales. En Diputados se avanzó con la Ley de Glaciares y el debate sobre el acuerdo Mercosur–Unión Europea, en un clima de fuertes cruces políticos.
Mientras tanto, en el Senado se trataron la ley de modernización laboral y el proyecto para modificar la edad de imputabilidad, dos iniciativas sensibles que generaron intensas discusiones y expusieron tensiones con sindicatos y organizaciones de izquierda. Ambos proyectos ya se convirtieron en Ley: la nueva normativa laboral comenzará a aplicarse esta semana, y la reducción de la edad de imputabilidad marcará un cambio en el tratamiento de los delitos graves cometidos por adolescentes. Hoy a las 21 horas se espera el discurso inaugural de las Sesiones Ordinarias, de parte del presidente Javier Milei, que llega en un buen momento con relación a la fuerza en ambas Cámaras, generando gran expectativa.
En lo local, el intendente Matzkin hizo declaraciones muy polémicas respecto a las personas en situación de calle, que en algunos casos se vinculan con situaciones de delito. Señaló que no se seguirá permitiendo que el espacio público sea inseguro y desagradable, atendiendo de esta manera el reclamo de muchos vecinos que hace tiempo manifiestan preocupación y malestar por el aumento de personas en situación de calle en distintos puntos del casco céntrico, especialmente en la zona de Plaza Mitre, cajeros automáticos y el espacio público en general. Ante esta situación, el Municipio informó sobre las acciones que viene realizando y que continuará trabajando firmemente sobre la problemática, despejando los lugares públicos muy invadidos. Para ello, organismos públicos y privados deberán ponerse a trabajar en la inclusión y atención individual de las personas que deambulan sin casa y muchas veces sin querer aceptar hogares de contención especializados que existen en Zárate.
Al mismo tiempo, se presta atención a otro problema como la nocturnidad y, teniendo en cuenta que se aproxima un nuevo UPD que se realiza durante toda una noche, compartimos una síntesis de lo que se realizará por primera vez desde Pista de Aterrizaje, una iniciativa que el municipio, la Cámara Pastoral y organismos locales buscan atender preventivamente.
Ante el inminente inicio del ciclo lectivo, la Cámara Pastoral de Zárate junto al programa multidisciplinario Pista de Aterrizaje acercan a las instituciones educativas un mensaje preventivo sobre el llamado “Último Primer Día” (UPD). La propuesta se centra en el autocuidado de los jóvenes, fundamentada en experiencias concretas de acompañamiento en entornos nocturnos y situaciones de vulnerabilidad.
El último año del secundario es una etapa cargada de emoción y expectativas. Sin embargo, las celebraciones sin supervisión adecuada han derivado en problemáticas preocupantes: consumo excesivo de alcohol, mezcla de sustancias, falta de descanso, traslados inseguros y exposición en redes sociales con consecuencias emocionales y sociales.
La adolescencia es un tiempo de construcción de identidad, pero también de alta sensibilidad. Por eso, la presencia adulta responsable resulta clave. Supervisar no es desconfiar; involucrarse no es invadir; acompañar es cuidar.
Las recomendaciones a las familias son simples pero esenciales: conversar anticipadamente con los hijos sobre expectativas y límites, informarse sobre el lugar y modalidad de los encuentros, garantizar adultos responsables presentes, desalentar consumo de alcohol y sustancias, organizar traslados seguros y recordar que ninguna tradición debe poner en riesgo la integridad de nuestros hijos.
La experiencia demuestra que la prevención más eficaz comienza en casa, con adultos que se preocupan y se ocupan. Celebrar el último año es válido, pero hacerlo sin poner en riesgo la salud y el bienestar es posible. Como comunidad, creemos en una cultura del cuidado compartido, donde familias, escuelas, organizaciones sociales y el Estado trabajan juntos para proteger y fortalecer a nuestros jóvenes.
Y ahora sí, volvemos a las aulas. Las blancas palomitas regresan a clases, las campanas sonarán dando inicio al primer día, los pizarrones listos para volcar conocimientos a nuestros niños, futuros hombres y mujeres que dirigirán el país. Ojalá que este año no haya tantas inasistencias docentes, que no haya paros, que se cumplan los 190 días de clases y que los maestros vean mejorar sus remuneraciones. Su tarea es cada vez más estresante y, en muchos casos, se enfrenta a comportamientos de padres y alumnos que ya no reconocen a la maestra como aquella segunda mamá con autoridad que supimos valorar.
Que tengamos una bendecida semana.
AL QUE LE QUEPA EL SAYO…












