El Ministerio de Salud activó un plan de contingencia sanitaria ante la previsión de un Súper El Niño, apuntando a asistir a 920.211 personas en zonas de riesgo.

El Gobierno nacional puso en marcha un plan de prevención y respuesta sanitaria ante la posibilidad de que el fenómeno El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte durante la primavera austral, con especial impacto en el Litoral, el Noreste, Buenos Aires, Cuyo y Córdoba.

Según los escenarios analizados por las autoridades, en las zonas consideradas potencialmente inundables viven 920.211 personas y existen más de 5,4 millones de hectáreas expuestas.

La advertencia fue presentada por la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, que trabaja en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias para anticipar posibles inundaciones y preparar una respuesta frente a eventuales desbordes de los sistemas sanitarios locales.

“Las probabilidades de que el evento alcance una intensidad fuerte o muy fuerte aumentan considerablemente a partir de la primavera austral”, señalaron las autoridades y expusieron distintos escenarios de precipitaciones para los próximos meses. El operativo apunta especialmente a asistir, a demanda, a aquellas localidades que puedan sufrir inundaciones y cuyos hospitales queden afectados o superen su capacidad de atención.

Más de 5,4 millones de hectáreas en riesgo

El mapa elaborado por los organismos nacionales identifica una superficie potencialmente inundable de 5.476.680 hectáreas, equivalente a unas 14 veces la superficie del Área Metropolitana de Buenos Aires.

Las zonas de mayor exposición comprenden sectores de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco, identificados a partir del análisis de registros satelitales históricos sobre la máxima cobertura de agua entre 1984 y 2021.

Además de la población que reside en esas áreas, el relevamiento detectó infraestructura estratégica potencialmente expuesta. En las zonas inundables hay 228 kilómetros de rutas nacionales y 284 kilómetros de rutas provinciales, mientras que también existen 483 kilómetros de líneas de alta tensión.

Como parte de la estrategia preventiva, el Ministerio de Salud presentó una central de monitoreo unificada que integra información del Servicio Meteorológico Nacional, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el CONICET.

La intención es anticipar los problemas antes de que se produzcan y permitir que las provincias adopten medidas preventivas, como la limpieza de canales de drenaje, la identificación de zonas críticas y la simulación del impacto de una emergencia sobre la red hospitalaria.

Hospital de campaña con 60 camas

Para la respuesta en territorio, la DINESA diseñó un esquema de intervención en tres niveles: patrullas sanitarias móviles, puestos avanzados de estabilización y unidades modulares.

El principal recurso será el Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria (ERMEH), un hospital de campaña donado por el Comando Sur de los Estados Unidos que dispone de 60 camas de internación y capacidad de soporte de terapia intensiva.

El dispositivo puede ser puesto en funcionamiento en menos de 72 horas y tiene un costo operativo diario cercano a los $5 millones. De acuerdo con la planificación oficial, podría absorber hasta el 90% de la demanda médica básica en zonas afectadas por un desastre, con el objetivo de evitar que los hospitales locales queden desbordados.

El despliegue se activaría de acuerdo con las necesidades de cada localidad y en función de la evolución de las condiciones meteorológicas y del impacto que las inundaciones puedan generar sobre la infraestructura sanitaria.