Roma mágica: nieve abundante, temperatura bajo cero y una ciudad llena de problemas

Durante seis horas no paró de nevar en la capital italiana, un fenómeno que no sucedía desde 2012, pero se declaró el estado de emergencia para afrontar una situación a la que Roma nunca está bien preparada.

La magia de una Roma emblanquecida volvió a entusiasmar a miles de romanos y turistas, que pese a las dificultades de transporte se lanzaron caminando por las calles a admirar el espectáculo. Desde 2012 no nevaba en la Eterna y fue menos abundante que la de hoy.

Las escuelas fueron cerradas por orden del gobierno y 700 mil alumnos reforzaron los piquetes que jugaban en las calles arrojándose bolas de nieve. En el amplio espacio del Circo Máximo, donde durante buena parte del imperio se tiraban los cristianos a los animales feroces, los chicos improvisaron torneos de “bob” invernal utilizando las mochilas para bajar por las pequeñas laderas desde la calles de las ruinas del Foro Romano. Betty Echebere, joven turista argentina, repetía riendo: “Este es un flor de regalo que me hace Roma”.


El Coliseo, regado de blanco, estaba más imponente que nunca. Funcionaba la estación de subterráneo vecina, como toda la red de la llamada Metropolitana. Pocos ómnibus por las dificultades de las calles resbaladizas. En el norte de Roma varios grandes vehículos municipales evacuaron a los pasajeros por los patinazos en el hielo que se está formando. El tránsito debió ser suspendido cerca de la estación Tiburtina, segunda terminal de Roma, donde los trenes partían con cuatro horas de retardo.

Las estaciones de trenes se convirtieron en campamentos de viajeros enojados. “Nadie nos informa nada”, dijo en la Stazione Termini, la principal de Roma y de toda Italia, un pasajero que no sabe cuándo llegará a Parma, en el centro del país. Le explicaron que Parma es la ciudad que batió todos los récords de frío con diez grados bajo cero.


El Coliseo cubierto de nieve

Cuando terminó de nevar comenzaron nuevos problemas. Un número importantes de árboles se habían caído y de las copas de la gran mayoría que quedó en pie con el calor del sol comenzaron a aguarse los copos de nieve. También desde los techos se inició un río de agua. Una situación peligrosa porque la nieve caída se transforma en solidas placas de hielo, que causan la caída de muchos peatones y golpes entre vehículos fuera de control por mas despacio que circulen. Los hospitales están en alerta.

En Roma la máxima del día fue de un grado sobre cero y bajó a menos dos grados por la tarde con un cielo soleado. A las 5 de la mañana se espera una helada de seis grados bajo cero que podría ser acompañada de más nevadas.

En otras partes de Italia el panorama es aún peor. La helada siberiana se está trasladando al sur. Las nevadas son abundantes con mínimas impresionantes. Mientras Turín sufre tres grados bajo cero, en el valle de Susa el termómetro bajó a 20 grados bajo cero. En la zona de los Alpes hay poblaciones que están soportando menos 35 grados. En Venecia se llegó a 5 grados bajo cero y a menos 3 en Milán.