Mientras la Justicia debate los alcances de la Zona Fría, los ajustes en las tarifas de gas rondarán el 30% con picos del 88% en algunas provincias.
A una semana de la reglamentación del régimen de Zona Fría para las tarifas de gas y sus respectivas bonificaciones para hogares que cumplan con requisitos socioeconómicos y de ubicación del suministro, crecen las dudas sobre de cuánto serán las próximas boletas, mientras la Justicia analiza los cambios.
El nuevo esquema conserva beneficios del 50% para usuarios de la Patagonia (incluye al partido bonaerense de Patagones), el departamento mendocino de Malargüe y la región de la Puna, e incorpora una asistencia del 20% para hogares comprendidos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Para acceder, los usuarios deberán reunir las condiciones previstas en la Ley 27.828 y no estar incluidos en las categorías que reciben la bonificación del 50%. En este sentido, podrían estar los usuarios de los 94 municipios de la provincia de Buenos Aires que perdieron el beneficio con el cambio de la ley. Son unos 1.240.000 hogares que representan el 20% del total de usuarios del territorio.
Pero tanto ese 20% como el 50% de descuento se aplicará sobre el precio del gas natural o del gas propano indiluido por redes, por lo que no equivale a una rebaja de la mitad sobre el importe total de la factura, que incluye cargos de transporte, distribución, impuestos y tasas.
De cuánto será la suba de gas
Ahora bien, ¿de cuánto puede ser el aumento? Según un informe de la consultora Economía & Energía, dependiendo las regiones los ajustes promediarán por encima del 30%, aunque con picos de hasta el 88% en provincia como Córdoba.
Si uno toma una factura en una ciudad del interior bonaerense con una bonificación del 50% en la que un usuario pagó en octubre $48.500, sin subsidio pasaría a abonar $95.630. ¿Por qué? Hoy esa factura tiene unos $80.000 entre cargo fijo y consumo de gas, que con tasas e impuestos se eleva a unos $95.600). Lo que hoy “se ahorra” es el subsidio por zona fría de $34.000 y el del SEF, otros $13.000.
Sin embargo, lo que se pueda pagar en el futuro dependerá si el usuario finalmente es aceptado en el SEF y de lo que consuma, ya que el beneficio del 20% para los 94 municipios es sobre el precio del gas. En el caso del ejemplo anterior, el consumo fue de $65.000, por lo que el subsidio sobre la factura de $95.630 sería de unos $13.000.
La Justicia toma nota de la Zona Fría
Mientras las prestadoras comenzarán a liquidar las próximas facturas con aumentos, intendentes y organismos de defensa al consumidor juegan su partido en la Justicia para intentar frenar los cambios de la Zona Fría. Y un ejemplo de ello es la titular del Juzgado Federal N° 2 de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón, que admitió formalmente la acción colectiva impulsada por el intendente de esa localidad Federico Susbielles, entidades de bien público y asociaciones de consumidores contra el Ejecutivo Nacional.
La magistrada, que por ahora no definió el fondo de la cuestión, pidió informes previos al Estado antes de resolver la cautelar y el expediente avanza hacia un debate de fondo sobre el impacto tarifario en Bahía Blanca, una de las localidades ya sin el beneficio.
Pero la disputa judicial tuvo también un avance en Mar del Plata. El Juzgado Federal N°2 concedió el recurso de apelación presentado por la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon y elevó las actuaciones a la Cámara Federal de Apelaciones, que deberá revisar el rechazo del amparo colectivo contra la modificación de los subsidios al gas.
En concreto, antes de analizar la constitucionalidad de la reforma impulsada por el Gobierno, la Cámara tendrá que determinar si la Defensoría cuenta con legitimación para representar colectivamente a los usuarios del distrito ante la Justicia Federal.
Finalmente, otro que fue a la Justicia federal es el histórico jefe comunal de Tandil, Miguel Lunghi (UCR), que presentó un amparo colectivo para preservar los descuentos en las facturas de gas que reciben los usuarios del distrito. Algo similar hizo su par de Tres Arroyos, el peronista Pablo Garate.
Por Fernando Delaiti (dib)











