Qué suerte tuvieron en el primer trimestre del año los tres emblemas de la identidad nacional frente a la incidencia de los precios, los volúmenes de cosecha y los eventos climáticos.

En los primeros tres meses del año se consumieron 1,4 millones de kilos de yerba mate menos que en 2025. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mate, el vino y el asado forman parte de la identidad argentina. Sin embargo, los datos del primer trimestre de 2026 muestran que dos de esos tres pilares del consumo de los argentinos retrocedieron en el mercado interno respecto al mismo período del año anterior. La yerba mate y la carne vacuna registraron caídas, mientras que el vino logró mantenerse con una leve suba.

En detalle, las salidas de yerba mate elaborada con destino al mercado interno totalizaron 64.970.974 kilogramos entre enero y marzo de 2026, según los datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). La cifra representa una caída de 2,1% respecto al mismo período del año anterior, cuando las salidas habían alcanzado 66.376.744 kilogramos.

El indicador que mide las salidas a mercado interno desde los molinos es el más cercano al comportamiento del producto en góndola, ya que incluye tanto los envíos a los centros de distribución de las firmas yerbateras como las compras de mayoristas, hipermercados y supermercados.

La buena noticia, es que en el primer trimestre del año el volumen de yerba cosechado creció. Según las declaraciones juradas presentadas por los operadores ante el INYM, entre enero y marzo se procesaron 80.847.651 kilogramos de hoja verde, frente a los 65.018.623 kilogramos del mismo trimestre de 2025.

Vino: el único que subió

A diferencia de la yerba y la carne, el vino fue el único de los tres productos que registró un incremento en el mercado interno durante el primer trimestre. Las ventas acumuladas entre enero y marzo de 2026 llegaron a 166.781.500 litros, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), lo que representa una suba de 1,5% respecto al mismo período de 2025.

El vino embotellado creció en el primer trimestre y empujó hacia arriba los resultados generales. (Reuters)

El dato más llamativo es el comportamiento de marzo en particular: ese mes las ventas alcanzaron 60,3 millones de litros, con un alza de 8,4% respecto a marzo del año anterior. Fue el mejor registro mensual del trimestre y traccionó el resultado acumulado hacia arriba.

En cuanto a la composición de las ventas, el vino sin mención varietal concentró el 72,9% del volumen total del trimestre y fue el que más creció, con una suba de 5,8% interanual. Los vinos varietales, en cambio, retrocedieron 10% respecto al mismo período del año anterior. Los espumosos y “otros vinos” mostraron aumentos de 5,1% y 9,6%, respectivamente.

Por tipo de envase, la botella acumuló 60,3% del total despachado en el trimestre, con un leve incremento de 1,1% interanual, mientras que el tetra brik creció 4,8%. La damajuana, en cambio, cayó 27,9% en el acumulado, y el bag in box retrocedió 42,2%.

Un dato alentador, es que el consumo per cápita en marzo fue de 1,30 litros por habitante, levemente por encima del 1,20 litros registrado en enero y del 1,09 de febrero.

Carne: el golpe más fuerte

El asado fue el que más sufrió. El consumo aparente de carne vacuna en el mercado interno durante el primer trimestre de 2026 fue de 512.826 toneladas res con hueso, lo que implicó una caída de 10% respecto al mismo período del año anterior, cuando había llegado a 569.491 toneladas. En términos absolutos, la contracción fue de 56.665 toneladas.

La menor oferta y las subas de precios condicionaron los niveles de consumo en la primera parte del año (Nicolás Stulberg)

Los datos provienen de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que elabora el consumo aparente a partir de la producción total menos las exportaciones. En el primer trimestre de 2026, la producción de carne vacuna totalizó 700.185 toneladas res con hueso, un nivel 5,1% inferior al del mismo período del año anterior. Al mismo tiempo, las exportaciones crecieron 11,4%, lo que redujo aún más el volumen disponible para el mercado local.

El promedio móvil de los últimos doce meses del consumo per cápita se ubicó en 47,3 kilogramos por año, valor 3,7% inferior al registrado en marzo de 2025.

La menor oferta de hacienda para faena es el trasfondo de este escenario. En los primeros tres meses del año se faenaron 2,973 millones de cabezas en 349 establecimientos, lo que determinó una caída de 7,6% respecto al primer trimestre de 2025. Según Ciccra, la combinación de sequías entre 2022 y 2024 e inundaciones en 2025 forzó la venta anticipada de animales y redujo el stock de madres, lo que derivó en una menor disponibilidad de hacienda para enviar a faena y en un fuerte incremento del precio relativo del animal en pie. Ese precio alcanzó entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 el nivel más elevado en quince años.

La suba del precio en pie se trasladó con fuerza a las góndolas. El rubro “carnes y derivados” fue el más dinámico dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo: aumentó 6,9% mensual y 55,1% en la comparación anual. El kilo de asado subió 68,9% respecto a marzo de 2025, el de paleta 66,5%, el de cuadril 64,7% y el de carne picada común 63,2 por ciento.

Por Mariano Zalazar (Infobae)