Se trata del segundo tramo de los aumentos iniciados desde mediados de mayo. Los ajustes van a continuar hasta julio.
A partir de este lunes 15 de junio entrará en vigencia una nueva actualización de las tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida alcanza a las líneas de colectivos de jurisdicción nacional como a los servicios ferroviarios metropolitanos y forma parte del esquema de incrementos escalonados que impulsa la Secretaría de Transporte.
Con esta nueva suba, el boleto mínimo de colectivos para recorridos de hasta tres kilómetros en las líneas que circulan en el AMBA pasará de $714 a $728,28, para aquellos usuarios que cuenten con la tarjeta SUBE registrada, de $321,30 a $327,72 para quienes pagan tarifa social y de $1.428 a $1.456,56 para aquellos que paguen con tarjeta SUBE no registrada.
Teniendo en cuenta el pago con tarjeta SUBE registrada en el AMBA, la escala tarifaria es la siguiente: para tramos de 3 a 6 kilómetros, $823,21; de 6 a 12 kilómetros, $912,05; de 12 a 27 kilómetros, $1.003,45; y de más de 27 kilómetros, $1.107,19. Para los usuarios de tarjeta SUBE sin nominalizar el costo va desde el mínimo de $1.456,56 al máximo de $2.214,39 para recorridos de más de 27 kilómetros.
En los trenes, la tarifa mínima, se actualizó el 1° de junio, para trayectos de una sola sección, es de $350 ($349,99) pagando con SUBE registrada, $157,50 en caso de aplicar la tarifa social, $700 con SUBE no registrada y $1.100 si se paga en efectivo. Si el recorrido abarca dos secciones el costo aumenta a $470 y si abarca tres secciones a $590.
Los aumentos en los trenes continuarán por tres meses más, según definió la Secretaría de Transporte. En julio tendrán un ajuste de 8,6% a $380,1; en agosto, 10,5% a $420,01; y en septiembre de, $7,1% hasta llegar a 449,83 pesos.
Subsidios y reclamos por mejores salarios
El nuevo aumento se produce además en un contexto de tensión entre las empresas de transporte, el Gobierno y la Unión Tranviarios Automotor (UTA). El gremio viene reclamando una recomposición salarial y sostiene que existe un atraso cercano al 15% en los ingresos de los choferes. Desde el sindicato advirtieron que un conductor que recién se incorpora percibe alrededor de $1,8 millón de bolsillo más viáticos, y cuestionaron que la política de subsidios y tarifas no contempla adecuadamente la evolución de los costos del sector.
En paralelo, las cámaras empresarias también reclaman una actualización más acelerada de las tarifas al considerar que los incrementos autorizados por la Secretaría de Transporte se encuentran por debajo de la inflación proyectada y de los costos operativos que enfrenta la actividad.
Sin embargo, ahí entra en juego la presión del ministro de Economía, Luis Caputo, que mantiene pisado eso para que nada se traslade al índice de precios e impacte en la inflación.
Cabe recordar que el gasto de transporte en el AMBA aumentó 75% durante el último año y desde diciembre de 2023 dio un salto de 1.276%, según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet. El gasto en transporte explica el 48% del total de la canasta de servicios públicos y se consolida como el componente de mayor peso sobre los ingresos del hogar.











