Desde su creación en 1994, la empresa tuvo a su cargo la operación de Atucha I y Embalse, completó la construcción de Atucha II y llevó adelante la extensión de vida de Embalse. Actualmente trabaja también en la extensión de vida de Atucha I, con el objetivo de prolongar su operación.

A partir de esta experiencia, Nucleoeléctrica impulsa una unidad de negocios destinada a la exportación de servicios nucleares especializados. La propuesta comprende áreas como ingeniería, mantenimiento, fabricación de componentes y capacitación de profesionales.

En agosto, el Directorio de la empresa aprobó una nueva estructura organizacional para acompañar el desarrollo de estas unidades de negocio y darle un marco específico a la prestación de servicios en el mercado internacional.

“Durante más de cinco décadas la Argentina acumuló conocimiento técnico, operativo y humano que hoy tiene valor en el mercado internacional”, señaló el presidente de Nucleoeléctrica, Juan Martín Campos, quien destacó que la experiencia adquirida constituye uno de los principales activos de la compañía.

Entre los antecedentes que respaldan esta proyección se encuentra la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse, que permitió habilitar un segundo ciclo operativo de 30 años, y el actual proyecto sobre Atucha I, que apunta a sumar otros 20 años de operación a la primera central nuclear de América Latina.

La empresa también destaca su participación en proyectos vinculados con tecnología CANDU y el desarrollo de capacidades especializadas, entre ellas el retubado de reactores, una de las tareas de mayor complejidad dentro de la industria nuclear.