AÑO: XXVII - EDICION N°:10.365
22.2 C
Zárate
jueves, marzo 5, 2026
Inicio Destacadas Al ser el tercer alimento más consumido en el mundo, ¿por qué...

Al ser el tercer alimento más consumido en el mundo, ¿por qué no hablar de las bondades de la papa?

Un equipo del CONICET de Mar del Plata analiza las características de este alimento como antioxidante y su posible aplicación como agente preventivo en enfermedades como la Hepatitis B y el mal de Alzheimer.

Se trata de un alimento que no sólo cuenta con una alta concentración de almidón, vitaminas, minerales y fibra, sino que también posee un notable valor energético por su alto nivel de carbohidratos y, en menor medida, proteínas.

Pero lo más destacable es su cualidad de alimento funcional, ya que contiene elementos de tipo antioxidante, antimutagénico, antimicrobiano, antineurodegenerativo y anticancerígeno, que la convierten en una gran aliada a la hora de prevenir enfermedades.

Estas cualidades llevaron a un equipo de investigadores del CONICET, liderados por la doctora en Ciencias Biológicas Adriana Andreu, a evaluar su potencial terapéutico a partir del estudio de sus polifenoles, compuestos antioxidantes – como el ácido clorogénico, flavanoles y antocianinas- presentes en papas comerciales y andinas.

“Estamos enfocados en estudiar la capacidad que tienen estos compuestos de ser citotóxicos, es decir, de inactivar a las células malignas, y en determinar cuáles son sus diferentes mecanismos de acción”, explica la doctora.

Muchas enfermedades tienen como antecedente en común lo que se conoce como estrés oxidativo. La ya conocida recomendación de hacer ejercicio o tomar una copa de vino por día tiene que ver con prevenir esta suerte de antesala de la patología a través de la producción de antioxidantes.

Los antioxidantes retardan el daño molecular generado por los radicales libres, también denominados Especies de Reactivas de Oxígeno (ROS), que se caracterizan por llevar un electrón “desapareado”. La tarea de los antioxidantes es precisamente neutralizar esas moléculas y así prevenir la oxidación.

“Nuestro organismo –apunta la especialista- tiene la capacidad de anular estas ROS, pero ocurre que, muchas veces, la cantidad de radicales libres que se generan excede a la capacidad de contrarrestarlas naturalmente”.

El Centro Internacional de la Papa indica que se trata del tercer cultivo alimenticio más importante del mundo en términos de consumo humano, después del arroz y el trigo.

El hecho de que su producción implique bajos costos y esté más presente en las dietas que otros alimentos, tales como el brócoli o la espinaca, que tienen una carga mayor de antioxidantes a comparación de la papa, es lo que motoriza a evaluar las capacidades preventivas de sus compuestos.

Este proceso, que aún se encuentra en fase de laboratorio, protegería a los antioxidantes de la degradación en el organismo, dándoles mayor estabilidad en una matriz viable y, en consecuencia, mayor biodisponibilidad.

“La idea –concluye Andreu- es contribuir no sólo a aislar y encapsular estos compuestos para que puedan ser aprovechados como suplemento dietario, sino también, y a través de estudios de la vía de síntesis de los polifenoles en el tubérculo, aportar al mejoramiento de la papa comercial, para que vuelva a ser tan nutritiva como fue en sus orígenes”.