Hace setenta años, cuando la poliomielitis sembraba preocupación en Zárate y el sistema sanitario no alcanzaba para responder a la emergencia, un grupo de vecinos decidió hacer algo extraordinario: organizarse para ayudar. De esa iniciativa nació CERELIZA, una institución que este lunes 26 de julio celebra siete décadas de servicio ininterrumpido, consolidándose como un verdadero símbolo de solidaridad, prevención y rehabilitación para la comunidad.

La Entidad fue fundada en 1956 como Centro de Rehabilitación del Lisiado de Zárate, la entidad surgió en uno de los momentos más difíciles que atravesó la ciudad. La epidemia de parálisis infantil obligó a vecinos, profesionales y voluntarios a trabajar unidos para brindar asistencia a quienes padecían la enfermedad, en una época en la que los recursos sanitarios eran limitados.
Con esfuerzo propio y un fuerte compromiso comunitario, integrantes de la institución viajaban diariamente a la Ciudad de Buenos Aires para trasladar médicos, enfermeras y especialistas de ALPI, además de gestionar las vacunas necesarias para combatir la epidemia. Aquella tarea, realizada con vehículos particulares y recursos aportados por los propios vecinos, permitió asistir a miles de personas y marcar un antes y un después en la historia sanitaria de Zárate.


Entre 1956 y 1960, CERELIZA atendió a más de 19.800 personas. De los 300 pacientes afectados por poliomielitis que recibieron tratamiento en la institución, la gran mayoría logró una recuperación completa, mientras que otros pudieron mejorar significativamente su calidad de vida, aun cuando la enfermedad dejó secuelas permanentes.
Lejos de concluir su misión una vez superada la emergencia sanitaria, la institución continuó creciendo y ampliando sus servicios. A la rehabilitación física fueron incorporándose especialidades como Medicina Fisiátrica, Kinesiología, Traumatología y Ortopedia, además de aparatología específica y un gimnasio destinado a la recuperación neurológica y motriz.
Otro de los pilares de su desarrollo fue el vacunatorio gratuito, que durante décadas acompañó las campañas oficiales de inmunización y brindó un servicio fundamental para miles de familias de Zárate y la región.

El crecimiento también fue posible gracias al acompañamiento permanente de la comunidad. Aquella asociación integrada inicialmente por apenas 80 socios llegó a reunir, en la década de 1990, más de 5.000 asociados comprometidos con el sostenimiento de una obra que trascendió generaciones.
Hoy, al cumplir 70 años, CERELIZA mantiene intacto ese espíritu solidario. Además de los tradicionales servicios de rehabilitación, incorporó nuevas actividades vinculadas al bienestar integral, entre ellas masoterapia, nutrición, yoga, meditación, canto y guitarra, ampliando su propuesta para acompañar a personas de todas las edades.
La institución continúa siendo conducida por hijos, nietos y colaboradores de sus fundadores, quienes mantienen vivo el legado de quienes decidieron enfrentar la adversidad con trabajo y compromiso comunitario.
A lo largo de estas siete décadas, más de 260.000 personas pasaron por sus servicios de vacunación y rehabilitación. Son cifras que reflejan la magnitud de una tarea sostenida en el tiempo, aunque desde la propia institución aseguran que detrás de cada número hay una historia de esfuerzo, esperanza y superación.
CERELIZA también recibió el reconocimiento de distintos organismos públicos e instituciones por su trayectoria y su aporte permanente a la comunidad. Entre las distinciones más recientes se encuentra la declaración de Interés Legislativo otorgada por el Honorable Concejo Deliberante de Zárate, un reconocimiento que se suma a otros recibidos a lo largo de su historia por parte de organismos nacionales, provinciales y entidades intermedias.
Mantener una organización de estas características durante siete décadas nunca fue sencillo. La institución continúa sosteniendo gran parte de su funcionamiento gracias al aporte de sus socios, su tradicional rifa anual y la colaboración de vecinos, empresas e instituciones que acompañan su misión desde hace muchos años.
A 70 años de aquella iniciativa impulsada por un grupo de vecinos en medio de una crisis sanitaria, CERELIZA sigue demostrando que la solidaridad organizada puede transformar realidades. Su historia no solo habla de la lucha contra la poliomielitis, sino también de una comunidad que supo unirse para cuidar a los suyos y construir una institución que hoy forma parte del patrimonio social de Zárate.






















