Una investigación rigurosa desde la perspectiva de la arquitecta zarateña Silvia Baccino revela cómo, a lo largo de más de dos siglos, la acción de los intendentes y el desarrollo de sectores estratégicos han configurado la identidad industrial de Zárate. El proyecto examina, sin concesiones, la evolución desde las primeras fábricas hasta el consolidado polo automotriz, resaltando el legado cultural y económico de una ciudad que se reinventa de cara a su bicentenario.

En la redacción de EL DEBATE, pudimos acceder a un importante trabajo de investigación sobre el legado industrial de Zárate de la mano de la arquitecta Silvia Baccino, cuyo proyecto analiza la transformación de la ciudad en el marco de su bicentenario.
Introducción y proyecto de investigación
La arquitecta zarateña Silvia Baccino se ha consolidado como figura central en la preservación del patrimonio arquitectónico y cultural de Zárate. Como presidenta de la Asociación Amigos del Museo Quinta Jovita, ha impulsado recientemente el proyecto “Zárate y su Vocación Industrial, los primeros estyablecimientos fabriles”, una iniciativa que rescata y difunde las transformaciones industriales que han definido la identidad de la ciudad. Este esfuerzo resulta especialmente significativo de cara al bicentenario de Zárate, que se celebrará el 31 de enero de 2027.
Con una mirada retrospectiva, su trabajo rinde homenaje a la evolución industrial al tiempo que examina cómo las fábricas y empresas han influido en el tejido social y económico local. Baccino invita a la comunidad a reflexionar sobre el rol de la industria en el desarrollo de Zárate, fomentando un sentido de pertenencia y orgullo vital en una era de cambio y modernización.
La esencial labor de la Asociación Amigos del Museo Quinta Jovita se erige como un espacio fundamental para preservar este legado, mediante exposiciones y actividades educativas que propician un diálogo intergeneracional y la consolidación de la identidad zarateña.

El crecimiento industrial de Zárate
La historia industrial de Zárate se remonta al siglo XIX, cuando su estratégica ubicación en el litoral argentino atrajo las primeras inversiones. Las primeras fábricas surgieron aprovechando las rutas fluviales para el transporte de mercancías y materias primas, estableciendo así industrias clave en papel, frigoríficas y químicas. Dichos orígenes sentaron las bases para que la ciudad se consolidara como un centro productivo emergente.
Durante el siglo XX, la vocación industrial se robusteció con la incorporación de nuevas ramas productivas, destacándose los sectores portuario y químico, y en las últimas décadas, el desarrollo del polo automotriz. La instalación de fábricas de renombre atrajo mano de obra de distintas regiones, impulsando el crecimiento poblacional y la expansión de la infraestructura urbana, lo que posicionó a Zárate como un actor industrial de referencia a nivel nacional.
Un punto de inflexión se produjo en las últimas décadas con la implementación de políticas de incentivo en las gestiones de Aldo Arrighi, continuadas por Oscar Morano, Omar Bernués y Osvaldo Cáffaro, y reforzadas recientemente por el intendente Marcelo Matzkin. Estas medidas atrajeron y siguen atrayendo inversiones extranjeras e impulsaron desarrollos innovadores, transformando el puerto de Zárate en un eje estratégico para la exportación y fortaleciendo la economía regional. Además, la creación de espacios para la formación laboral ha resaltado el papel del capital humano en este proceso evolutivo.
Sectores clave de la industrialización
La diversidad de la industrialización en Zárate ha sido crucial para su crecimiento económico y social. Entre los sectores más destacados se encuentra la industria papelera, ejemplificada por el proceso productivo de Celulosa Argentina, que ha registrado un sólido desarrollo gracias a la abundancia de recursos naturales y a una infraestructura consolidada. Este sector ha generado empleo y ha impulsado la innovación, orientándose hacia prácticas sostenibles con la producción de papeles reciclados.
La industria cárnica, que se afianzó a principios del siglo XX, representa otro pilar fundamental, mientras que el sector químico ha sustentado la oferta de productos esenciales, desde cosméticos hasta artículos de limpieza. La diversificación y la constante adaptación han permitido que estas áreas ofrezcan oportunidades de capacitación y crecimiento profesional para la comunidad zarateña.
En las últimas décadas, el sector automotriz ha cobrado relevancia con la llegada de Toyota Argentina en 1995, junto a sus autopartistas, y la incorporación de Mercedes Benz, lo que augura un futuro prometedor en términos de empleo y fortalecimiento de la infraestructura regional.

Reflexiones sobre la identidad industrial
La historia industrial de Zárate, forjada durante más de dos siglos, trasciende la mera concentración de fábricas y empresas. Este recorrido se entrelaza con la cultura y los valores de la ciudad, evidenciando una vocación industrial que ha definido el carácter de sus habitantes. La instalación de infraestructuras claves y la llegada de industrias significativas han configurado a Zárate como un núcleo estratégico en el ámbito comercial y productivo.
El legado de esta evolución se transmite de generación en generación, basado en valores como el trabajo duro, la perseverancia y la innovación. Espacios como el Museo Quinta Jovita no solo resguardan la memoria histórica, sino que también invitan a una reflexión profunda sobre la importancia de comprender y valorar el pasado para fortalecer el futuro.
La mirada investigativa de Silvia Baccino, desarrollada en colaboración con Norma Sorolla, no solo homenajea la trayectoria industrial zarateña, sino que también proyecta una visión que ilumina el camino hacia el progreso, consolidando la identidad y el compromiso de una comunidad en constante transformación.























