Denuncian una reducción del 50% en los honorarios y alertan sobre el impacto en la atención de jubilados, en medio de un fuerte reclamo marcado por la angustia ante la situación de los médicos de cabecera de Zárate y la región.

Esta mañana, frente a las oficinas del PAMI ubicadas en el centro de Zárate, médicas y médicos de cabecera que atienden a afiliados de la obra social protagonizaron una manifestación pacífica para visibilizar la crítica situación que atraviesan tras la reducción unilateral de honorarios aplicada en abril.
La convocatoria reunió no solo a profesionales de la salud, sino también a jubilados autoconvocados, vecinos, pacientes, familiares y representantes gremiales de ATE, quienes acompañaron el reclamo en defensa de la continuidad de la atención médica primaria para adultos mayores.
Acostumbrados al trabajo silencioso de consultorio, los médicos dejaron por unos minutos la atención diaria para hacer visible en la calle lo que consideran “un avasallamiento” a una tarea que vienen desarrollando desde hace años y que, aseguran, hoy se encuentra al límite de la sustentabilidad.


Durante el acto, la doctora Silvia Bustos fue la encargada de leer el documento consensuado por los profesionales. Mientras avanzaba en la lectura, realizó una fuerte reflexión sobre la realidad cotidiana de los médicos de cabecera y el trabajo invisible que implica sostener la atención de miles de jubilados.
“Hoy se nos pagan 2.100 pesos por paciente por mes. Con ese monto hacemos controles, seguimiento de pacientes diabéticos, interconsultas y respondemos llamados y mensajes por WhatsApp. El trabajo del médico de cabecera no termina en el consultorio”, expresó.
La profesional comparó la situación con la tarea docente: “Así como los maestros continúan trabajando en sus casas, los médicos también seguimos atendiendo fuera del horario formal. Hacemos recetas, coordinamos estudios, respondemos consultas y tomamos decisiones incluso durante la noche”.
Bustos remarcó además que muchas veces las urgencias se detectan fuera del horario presencial, al revisar análisis o responder consultas domiciliarias. “El trabajo no presencial también es trabajo, aunque nadie lo vea”, sostuvo la Dra. Bustos.
“No queremos abandonar a nuestros pacientes”
En el comunicado leído durante la concentración, los profesionales señalaron que el reclamo excede la cuestión salarial y apunta a preservar el sistema de atención primaria del PAMI.
“Los médicos de PAMI no solo estamos reclamando por nuestros honorarios. Estamos defendiendo algo mucho más importante: el derecho de los jubilados a tener atención médica digna”, expresaron.
El documento advierte que el recorte del 50% en los honorarios compromete la continuidad de controles, recetas, seguimientos clínicos y acompañamiento integral de personas mayores, muchas de ellas con enfermedades crónicas y necesidades complejas.
“Defender honorarios dignos no es un acto de egoísmo; es defender tiempo de consulta, calidad de atención y humanidad”, remarcaron.
La manifestación se desarrolló de manera pacífica sobre calle 19 de Marzo, entre las alturas del 600 y 700, generando algunas demoras momentáneas en el tránsito céntrico.





















