Un grupo de investigación del CADIC- CONICET, en convenio con empresas como G-Adventures (que trabaja con National Geographic), brinda charlas dirigidas a turistas internacionales que visitan Ushuaia. Basada en contenidos científicos sobre los pueblos originarios de Tierra del Fuego, la propuesta busca resaltar el rol de estas comunidades en la historia y el presente argentino.
¿Qué pasa cuando la ciencia va más allá del laboratorio y se traslada al territorio? En Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, un grupo de especialistas del CADIC-CONICET lleva adelante propuestas de turismo científico que combinan investigación, divulgación y experiencias para unas vacaciones diferentes.
A partir de contenidos basados en estudios sobre los pueblos originarios de tierras fueguinas, los investigadores brindan charlas a grupos reducidos de turistas internacionales que recorren la Patagonia. Es una propuesta, en definitiva, que articula al sistema científico con el sector público y empresas privadas, entre ellas, G-Adventures junto a National Geographic.
La iniciativa empezó, justamente, por una pieza comunicacional. Una empresa de turismo internacional leyó una nota del CONICET sobre pueblos originarios de Tierra del Fuego, en el marco del Día de la Diversidad Cultural. “A partir de ese contacto e interés, se comenzó a diseñar un formato que tradujera conocimiento académico en contenidos accesibles para públicos no especializados”, explicó a la Agencia CTyS-UNLaM Ana Butto, doctora en Arqueología e investigadora del CONICET.

Ciencia, turismo y divulgación: una apuesta que promete
La propuesta consiste en una serie de charlas para contingentes de turistas provenientes de diversos países como Estados Unidos, Canadá, India y Gran Bretaña, entre otros. “Son grupos pequeños, todos se comunican en inglés. En nuestro caso, el desafío es sostener el rigor científico sin perder claridad ya que la idea es que los contenidos tengan base científica, pero estén orientados a la experiencia turística y al intercambio cultural”, explicó Butto, especialista en el registro etnográfico fueguino del CADIC.
Uno de los ejes centrales del proyecto es desmitificar las narrativas estigmatizantes que suelen circular sobre el pasado y el presente fueguino. “Muchas veces la información sobre los pueblos originarios aparece fragmentada o atravesada por estereotipos, especialmente en el circuito turístico”, advirtió Butto.
En este sentido, la investigadora apuntó que las charlas buscan aportar contexto histórico, evidencia arqueológica y una mirada crítica que permita comprender la profundidad temporal de las sociedades que habitaron y habitan la región.
Además del impacto en los visitantes, la propuesta también interpela al propio campo científico. “Nos obliga a repensar cómo comunicamos lo que investigamos y a quiénes nos dirigimos”, sostuvo la arqueóloga. “El proyecto funciona como un laboratorio de divulgación científica aplicado al turismo. La arqueología se convierte en una herramienta para el intercambio cultural, la memoria y la apropiación del conocimiento en uno de los territorios más emblemáticos del país”, agregó la investigadora, quien también es profesora de Enseñanza Media y Superior en Ciencias Antropológicas.

Claves para mantener vivas las historias de los pueblos
Para Butto, el aporte de las ciencias sociales resulta esencial para evitar miradas estigmatizantes o ancladas exclusivamente en el pasado cuando se trata de pueblos originarios. “Trabajar desde la arqueología y otras ciencias sociales permite salir de la idea de que los pueblos originarios son algo terminado o congelado en el tiempo”, aseveró.
Es por esto que, además de los ciclos de charlas diseñadas, se generaron materiales como folletos y cartelería en conjunto con referentes de los pueblos. Con esta metodología, buscan problematizar los relatos tradicionales y mostrar la continuidad histórica, cultural y territorial de estas comunidades.
“Hablar de pueblos originarios es hablar de sociedades vivas, con memorias, conflictos y derechos en el presente. Este proyecto es una oportunidad para construir narrativas más complejas y respetuosas, donde el conocimiento académico no solo informa, sino que contribuye a desarmar estereotipos y a fortalecer una mirada crítica sobre la historia y el territorio fueguino”, finalizó Butto.

Agustina Lima – (Agencia CTyS-UNLaM)











