Con el ingenio de Manuel Belgrano detrás de su origen, fue el distintivo que dio paso al surgimiento de la Bandera Nacional.
Cada 18 de Mayo se conmemora el Día de la Escarapela Nacional, símbolo patrio que se remonta al proceso de disolución del Virreinato del Río de La Plata y al surgimiento de las naciones americanas, en las primeras décadas del siglo XIX. Tras su inclusión en el calendario escolar, la fecha da inicio a la Semana de Mayo: así del 18 al 25 las cintas celestes y blancas se llevan prendidas en el pecho, del lado izquierdo, cerca del corazón.
El origen y los mitos
Una de las versiones que se consideran como el germen de la Escarapela Nacional indica que los colores blanco y celeste fueron utilizados por primera vez durante las Invasiones Inglesas, en 1806 y 1807. por el primer cuerpo de milicia urbana del Río de la Plata, y que luego empezaron a popularizarse entre los criollos.
Otro relato asegura, de acuerdo al portal EducAR, que la Escarapela argentina fue utilizada por primera vez por un grupo de damas de Buenos Aires, cuando se presentaron a una entrevista con el entonces coronel Cornelio de Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, el 19 de mayo de 1810.
Si bien el relato escolar que ha circulado por décadas en las escuelas primarias del país aseguraba que los líderes revolucionarios Domingo French y Antonio Beruti repartieron cintas celestes y blancas el 25 de Mayo de 1810, lo cierto es que esa historia nació de la tradición oral. Las fuentes escritas de la época aseguran que durante las jornadas del 22 y 25 de mayo de 1810 los patriotas identificaban a los adherentes a la Revolución de Mayo otorgándoles unas cintas blancas.
El ingenio de Manuel Belgrano
En tanto, tal como expresa el historiador Felipe Pigna, a fines de 1811, aumentaron los ataques españoles contra las costas del Paraná ordenadas por el gobernador español de Montevideo, Pascual Vigodet. En esas circunstancias el Triunvirato encargó el 24 de enero de 1812 a Manuel Belgrano partir hacia Rosario con un cuerpo de ejército.
Belgrano logró controlar el avance español e instaló una batería – una especie de fuerte militar – en las barrancas del Paraná, a la que llamó Libertad. Al líder militar le pareció absurdo que sus soldados siguieran usando distintivos españoles, por lo que solicitó y obtuvo permiso para que sus soldados usaran una insignia que los diferenciara de los realistas.
Por decreto del 18 de febrero de 1812, el Triunvirato creaba, según el diseño propuesto por Belgrano, una “escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata de dos colores, blanco y azul celeste, quedando abolida la roja con que antiguamente se distinguían”.
No obstante, fiel a sus convicciones, Belgrano seguía empeñado en avanzar en el camino hacia la libertad. El 27 de febrero de 1812, inauguró una nueva batería, a la que llamó Independencia. Allí hizo formar a sus tropas frente a una bandera que había cosido doña María Catalina Echeverría, una vecina de Rosario. La bandera tenía los colores de la escarapela y su creador ordenó a sus oficiales y soldados jurarle fidelidad diciendo: “Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad”.
Los colores
Los colores de la Escarapela y la Bandera Nacional fueron inspirados en el azul del cielo y el blanco de las nubes, que a su vez representaban el manto de la Inmaculada Concepción, de la Virgen. A su vez, el azul celeste y blanco combinado en franjas fueron elegidos por la dinastía de los Borbones para la condecoración más importante que otorgaban: la Orden de Carlos III. De allí surgió el color del penacho de los patricios y, seguramente, la idea de la Escarapela estuvo vinculada a esa distinción.
Distintivo nacional
En el año 1935, el Consejo Nacional de Educación instituyó el 18 de mayo como Día de la Escarapela. Recién en la segunda mitad del siglo XX, en 1951 la fecha fue incluida en el calendario escolar.
Por Ana Roche (dib)











