La ciudad se paralizó durante el partido ante Egipto y, una vez consumada la histórica remontada de la Selección, miles de vecinos coparon las calles para celebrar un triunfo que alimenta el sueño del bicampeonato mundial.

Ayer, poco después del mediodía, Zárate quedó prácticamente en silencio. Comercios, oficinas, hogares y espacios públicos detuvieron su ritmo habitual para seguir el encuentro entre Argentina y Egipto por los octavos de final de la Copa del Mundo 2026.
Noventa minutos de tensión mantuvieron en vilo a toda la ciudad. Pero el sufrimiento dio paso a una explosión de alegría cuando la Selección logró una remontada histórica en Atlanta, revirtiendo un 0-2 adverso para sellar una clasificación que ya forma parte de las grandes páginas de la Scaloneta.
El pitazo final desató un festejo multitudinario. Automóviles, camionetas, motos, bicicletas y cientos de vecinos comenzaron a converger hacia el centro de la ciudad envueltos en banderas argentinas, camisetas celestes y blancas, bombos, bocinas y canciones que acompañaron una celebración que fue creciendo minuto a minuto.

Familias enteras, niños, adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad compartieron una misma alegría. La emoción se reflejaba en cada abrazo, en cada bandera agitada y en cada cántico que volvió a convertir a Zárate en una verdadera capital futbolera.
La magnitud de la convocatoria obligó a ordenar la circulación en varios sectores del centro, donde el intenso movimiento vehicular y peatonal transformó las principales calles en un gran punto de encuentro para celebrar el pase a los cuartos de final.

Más allá del resultado, quedó una sensación compartida entre los hinchas: esta Selección volvió a demostrar que tiene la personalidad necesaria para sobreponerse a la adversidad y seguir alimentando la ilusión de todo un país.
Ahora la expectativa se traslada al próximo compromiso este sábado, cuando Argentina buscará un lugar en las semifinales frente a Suiza. Y en Zárate ya nadie duda de que, cualquiera sea el horario (madrugada de domingo), volverán a repetirse las imágenes de una ciudad movilizada por la pasión futbolera y con “la Scaloneta“.
Incluso, muchos vecinos planteaban durante los festejos la posibilidad de que, si la Selección continúa avanzando, las próximas celebraciones puedan concentrarse en un espacio más amplio, como el Parque Urbano, que permita reunir a miles de personas con mayor comodidad y seguridad.






















